jueves, 27 de agosto de 2009

Cuando me asalta el recuerdo de ti. La escritura que reclama el espacio de la mujer en el Caribe.




Cuando me asalta el recuerdo de ti. La escritura que reclama el espacio de la mujer en la sociedad patriarcal dominicana.

aproximarse al asunto de la mujer como sujeto significa indagar , investigar , aunque sea brevemente, el papel que las sociedades patriarcales de estos últimos siglos le han asignado a las mujeres , al trabajo femenino y a sus colaboraciones al conjunto de la vida social y productiva. Conviene realizar un análisis crítico al escasamente abordado tema literario de la obra de Ligia Minaya, en particular el análisis de las estrategias de articulación y forma del discurso transgresor erótico, en Cuando me asalta el recuerdo de ti. Proponemos una lectura desde la perspectiva feminista: “Cómo la escritura de Minaya reclama el espacio de la mujer en una sociedad patriarcal”.
Ligia Minaya como otras escritoras hispanoamericanas, precursoras en el discurso literario, abre una brecha en el camino para que otras mujeres plasmen las inquietudes y anhelos de un cuerpo al igual que una conciencia sexuada en el discurso por la emancipación de la mujer. La voz discursiva invita la mujer a emanciparse y reclamar el espacio que le corresponde como sujeto igual al hombre en la sociedad en que vive. La poética de Ligia Minaya, va del trastocamiento a la subversión y se manifiesta en pequeñas rupturas del canon literario, La autora de manera sutil, se revela y transgrede las normas imperantes mediante el discurso dialógico. Por otro lado mediante la escritura centrada en el erotismo y los aspectos lúdicos. La voz poética recorre un largo camino sutilmente valiéndose de un lenguaje sensual . De manera que aborda el discurso desde la sensualidad hasta los espacios más profundos de la experiencia que vive la protagonista de esta novela, descritas en su escritura transparente y sublime. Este personaje rompe con los esquemas establecidos en la sociedad respecto a los temas eróticos manejados por la voz femenina. Este proceso dialógico y reflexivo desde la conciencia del hablante ya ha sido expuesto desde la década de los años 70 por un sinnúmero de mujeres en Hispanoamérica. Se trata de mujeres que narran desde un cuerpo sexuado femenino. Lo que significa ser una mujer en la sociedad patriarcal, una mujer que ha sido silenciada por todas las épocas pero a pesar de todo se mantiene en pie reclamando su espacio. Este acto narrativo de apropiación de la palabra de la voz poética se utiliza en la escritura de mujeres para nombrar el mundo desde la subjetividad femenina.
Al hablar de sociedad patriarcal, se hace necesario definir lo que entendemos como tal. Históricamente , la estructura patriarcal ha estado basado en la idea de dominio. Unas veces se ha explicitado como dominio a la naturaleza y otras como dominio de unos seres humanos por otros, en el caso que referimos de los hombres sobre las mujeres. Una sociedad patriarcal, consiste en la visión impuesta por el hombre machista. Su base es el sexismo que se expresa cotidianamente en las relaciones entre macho y hembra siendo estas desiguales. En este vínculo el género integrado por los hombres domina al otro, el que conforman las mujeres. La vida se estructura en referencia al hombre quien tiene el poder de decisión sobre la vida, del mismo modo con que este lleva el poder de construir la sociedad, la cultura y la historia. Además de subsumir en este proceso a la mujer. A este juicio de dominio genérico de igual forma que a las estructuras y situaciones que tienen lugar en la vida cotidiana se le denomina patriarcado. Ideológicamente en el patriarcado se establece la valoración de desigualdad de la relación entre hombres y mujeres.
Así se produce con esto una desigualdad mediante la opresión del macho hacia la hembra. De manera que en la literatura la mujer comprometida con su otredad,reclama su espacio atendiendo a sus necesidades estratégicas. Para ello lo inicia, desde el discurso de la deconstrucción de la opresión patriarcal. Ella se empodera, es decir toma fuerzas y demanda, como sujeto desposeído de sus derechos. Como ser humano dependiente considerado inferior a los hombres, discriminada y excluida marginalmente de la sociedad que la ha despojado del espacio que le corresponde , en su igualdad como sujeto pensante. La mujer desarrolla formas de expresión y sabidurías necesarias para generar e incrementar su autonomía y su independencia. Entonces los sujetos femenino se convierten en seres insubordinados. De manera diferente a como la percibe el hombre, la mujer se ve generalmente a sí misma como sujeto de un proceso. Ella, cultiva la mirada desde dentro y pone en práctica el duro ejercicio de construcción de su propia identidad en un entorno social que le señala los roles con los que no se identifica. En la obra de Ligia Minaya la protagonista lucha contra esos roles en un entorno social al cual pertenece y se siente oprimida. El discurso femenino se incrementa mediante una deconstrucción y reconstrucción autónoma en la que se pretende sustituir los valores y roles impuestos por otros distintos de los dominantes. Así surge tras la rebelión una nueva mujer al recuperar su propia esencia.
Minaya construye personajes femeninos que desafían de manera gozosa y exitosa la ideología patriarcal, tratando incluso temas tabúizados, como el incesto, en sus cuentos eróticos y la infidelidad en Cuando me asalta el recuerdo de ti. La autora, se resiste ante los dispositivos simbólicos patriarcales en la familia y en la sociedad como podemos ver en su novela. Ella construye el cuerpo femenino como el espacio contestatario en la lucha por el poder para nombrarse y poner en su lugar a la mujer en ese imaginario social del que se le ha excluido.
En su escritura los temas como la infidelidad, la voz narrativa nos presenta personajes en es desafío de la búsqueda de identidad tradicional. Así ocurre con la esposa o la madre que se encuentra atrapada en la desigualdad dentro de la sociedad. La protagonista de esta novela al reflexionar sobre lo limitado de sus opciones, liga su lucha personal con problemas sociales que se dan fuera de su cuerpo.
El valor subversivo de las ficciones de Claribel Alegría, Gioconda Belli, Tatiana Lobo, Rosario Aguilar, Ana Istarú, en Hispanoamérica y en el Caribe, Rosario Ferré, Ana Lidia Vega, Olga Nolla, Mayra Santos, Carmen Brugal , Ángela Hernández entre otras, que han venido no solo a cuestionar la historia oficial sino a reemplazarla. de igual forma Ligia Minaya incorpora a las mujeres en sus textos como sujetos protagonistas en las diferentes esferas de la sociedad e intenta recuperar la voz de mujeres de diferentes grupos sociales y culturales. Introduce el erotismo como fuerza lúdica, creadora. Así, como en espacio de resistencia a la sensualidad. Entendida ésta como sensaciones, sentimientos y erotismo. Ámbito desde el cual la mujer cuestiona y redefine su identidad en un sentido positivo, que requiere, para su legitimación de una genealogía femenina de mujeres rebeldes.
Afirmamos que la obra de Minaya es importante. por lo que representa para la liberación social y la creación de una nueva imagen de la mujer. Minaya presenta en su poética, una mujer que no abriga ningún tipo de recato a la hora de expresar su deseo libidinal. Se trata de la forma en que la voz narrativa se revela a los moldes sociales tradicionales. Representa en realidad. ese sentir femenino ante unas costumbres que necesitan una urgente revisión en parte por ambos sexos, tanto hombres como mujeres.
Hay factores de tipo personal que van a dotar la obra de Ligia Minaya de una importancia especial: el primero es, su condición de mujer y el segundo, su condición de escritora. Ambos están relacionados por lo cual estos factores necesitan contribuir en conexión, con el entorno social e histórico en el que vive la escritora. En este contexto, el papel que asume el hablante le va a convertir en un personaje especial, pues el sujeto femenino, escribe con un estilo que intenta romper los esquemas de un país conservador, en el que tradicionalmente se ha impuesto una fuerte tendencia patriarcal. Como podemos ver analizando la poética de Minaya la voz discursiva no es timida, al expresar de manera natural el deseo sexual femenino. Es quizás uno de sus principales aportaciones a la transformación del orden social y la lucha por la búsqueda de una identidad para la mujer. Se libera a sí misma la mujer de esa carga de sumisión que sistemáticamente le había adjudicado la tradición patriarcal. Los sentimientos espirituales y religiosos en la escritura de Minaya se mezclan en su poética en la expresión del deseo sexual. Ella se expresa sin tapujos, esto convierte su escritura en una poética que se perfila con la expresión de una nueva experiencia, religión- erótica. Al mismo tiempo sirve para parodiar los códigos de la moral católica y dejar en evidencia la existencia de una falsa moral.
Si entendemos por identidad la cualidad o condición de ser una persona o cosa especifica, podemos definir la identidad femenina como una condición de individualidad especifica o mejor dicho esta ha quedado relegada a un segundo plano en parte debido al papel dominante que el hombre ha representado en la sociedad. Esta preocupación se manifiesta de manera continua en la escritura de Minaya.
Tradicionalmente la mujer ha desarrollado su papel a la sombra del hombre. Minaya lucha por construir para ella una identidad y una personalidad propia que la sitúa en el mismo nivel del hombre. Una identidad concebida no en términos de rivalidad, sino de igualdad como podemos percibir en su discurso en diferentes segmentos del texto estudiado.
La sugerencia y la ironía son de los múltiples rasgos presentes en la escritura de Minaya. De igual manera, la voz poética hace burla acerca de la moral convencional de los códigos comúnmente aceptados en la sociedad, así como del sistema ético moral vigente como una muestra de su carácter rebelde trasgresor. Como podemos ver en su novela.
En esta novela y en sus cuentos el lenguaje erótico, la expresión del deseo, es un motivo recurrente y central en la temática de sus obras. Resulta lógico, por tanto, que la visión de la sexualidad reflejada en sus textos, se torna diferente de la que se puede entrar en textos masculinos. En los textos de Minaya existe una tendencia a expresarse directamente sin rodeos, tanto en la manifestación del deseo, como en la explicita corporeidad del mismo. De ahí El tema del cuerpo se convierte en una constante. La preocupación por el cuerpo en sus textos se extiende tanto en el propio cuerpo, el cuerpo de la persona que articula la narración, como el cuerpo masculino, que se convierte en objeto pasivo del deseo. En un cuerpo despersonificado al que se trata de poseer o controlar.
Podemos señalar que el objeto de este trabajo ha sido el de ofrecer una lectura distinta de la obra de Ligia Minaya. Todo texto literario admite múltiples lecturas, sin embargo, este trabajo es simplemente una forma de ver la escritura de Minaya sin tratar de encuadrarla dentro de ninguna de las corrientes vigentes actualmente en el panorama literario. No obstante, esperamos que esta perspectiva de su obra contribuya de alguna manera a perfilar de forma clara el fondo, tanto estilístico como ideológico, que opera en su poética.

Doris melo mendoza
Derechos reservados. 2009

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